The Witcher es el nombre que se le da a la saga de fantasía del escritor polaco Andrzej Sapkowski. Su protagonista, Geralt de Rivia, es un brujo, un mutante con la misión de cazar los monstruos que acechan en las sombras.

Su mundo es un lugar oscuro y siniestro, muy interesante para una partida, de ahí que lo haya adaptado para Savage Worlds, un sistema ágil y sencillo.

En la primera partida usé exclusivamente el Savage Worlds Deluxe Edition, aunque desde aquella he ampliado las notas originales para reflejar mejor el mundo de Geralt. En esta primera entrada figura un NPC, y en el futuro espero subir ya el material completo.


Iolanthe de Novigrado

Es inusual que un ladrón anuncie su profesión libremente. Es incluso aún más inusual que un ladrón pase de ser un adolescente roba bolsos a una respetada mujer de negocios en poco más de diez años.

Iolanthe
Iolanthe de Novigrado

Pero Iolanthe se ha orgullecido siempre de hacer lo que la gente decía que no podía hacerse.

Iolanthe comenzó su carrera como aprendiz de un ladrón en las calles de Novigrado cuando aún no era una adolescente. Se le daba bastante bien, ya que era pequeña para su edad, y muy silenciosa, más que el resto de los pillabanes de las calles.

Y entonces le alcanzó la pubertad.

Iolanthe creció hasta unos enormes 1,80 metros, aunque permanecía tan delgada como siempre. Su cambio hizo que su maestro la considerase inadecuada para trabajar como carterista. Frustrada, Iolanthe abandonó la ciudad para buscarse la vida y demostrar que podía ser la mejor ladrona del continente.

Poco a poco su nombre comenzó a ser famoso. Muchos robos audaces se le atribuyeron, en muchas ocasiones porque se la podía encontrar en alguna taberna haciendo gala de una buena bolsa llena de monedas. Durante los siguientes seis años, Iolanthe amasaría una pequeña fortuna que escondía en una vieja casa de Novigrado.

Lo que no se cuenta es que todo fuesen días de vino y rosas en la carrera de Iolanthe. Cerca del final de esa carrera, casi muere al encontrarse a una bruxa en una vieja mansión a las afueras de Oxenfurt. Malherida, consiguió escapar a los bosques cercanos aprovechando la niebla nocturna que cubría el lugar. Allí habría muerto si no hubiera sido por una druida errante que la encontró acurrucada en un viejo tronco.

La druida restaño las heridas de Iolanthe, y se quedó con ella hasta que pudo valerse por si misma. Tras este incidente decidió retirarse, y emplear lo que había ahorrado en comprarse un negocio en Novigrado.

Su elección fue una posada algo antigua, que rehabilitó y que amplió con una zona para juegos de azar. Poco a poco fue prosperando hasta que consiguió los fondos para iniciar la construcción de su actual negocio, La Casa de Juegos. Le llevó dos años más conseguirlo, pero desde su apertura, se ha convertido en uno de los principales negocios de Novigrado.

Generosas donaciones a la ciudad y a diversas obras de caridad o a los templos le han garantizado un cierto grado de respeto. Eso no le impide hacer gala de vez en cuando de su pasado, narrando a una cautivada audiencia de aduladores y pretendientes increíbles andanzas y robos imposibles.

Iolanthe es considerada como una persona excéntrica por sus vecinos, rápida a la hora de compartir una cerveza o una mesa de juego, y aún más rápida para defenderse con ferocidad.

Iolanthe

Ladrona de prestigio retirada y dueña de la Casa de Juegos

Atributos: Agilidad d12+2, Astucia d10, Espíritu d8, Fuerza d6, Vigor d8

Habilidades: Advertir d8, Apostar d12, Arrojar d12, Callejear d8, Forzar cerraduras d10, Intimidación d8, Pelear d10, Provocar d10, Sigilo d10, Trepar d10.

Carisma: +2; Paso: 6; Parada: 7; Dureza: 5

Desventajas: Curiosa, Exceso de confianza, Manía (Le da reparo acercarse a lo que suene sobrenatural), Tozuda

Ventajas: Asquerosamente rico, Atractivo, Ladrón, Rápido

Equipo: Ganzúas, armadura de cuero ligero oculta en sus ropajes, cinco dagas (Fue+1, una en cada bota, dos en su cinturón, una en su manga izquierda)

Anuncios