La República de Sistemas es una de las principales potencias de Panasteri, y su entrada de las más extensas. De ahí que opte por dividirla en dos partes.

La República nació originalmente como una logo_republicaagrupación de sistemas habitados por humanos con la intención de defender sus intereses contra las especies alienígenas que iba descubriendo. Era por tanto más una federación de carácter económico y militar que un estado propiamente dicho.

Fue precisamente esta federación la que contactó con las Comunidades Asari, las que tras años de negociaciones vendieron la licencia de fabricación de motores de salto.

Aquí comienza a gestarse la República, pues tras este primer intercambio comercial, poco a poco se fueron firmando más y más tratados, que cambiaron el pensamiento de los humanos acerca de las especies alienígenas. Pasaron de ser una potencial amenaza a posibles socios y aliados.

Al principio, el gobierno en Coruscant pretendía una expansión lenta, a pesar de su fomento de la exploración hiperespacial. Sin embargo en contra de los deseos del gobierno, las afiliaciones a la Federación prosperaron repentinamente durante su primer milenio de existencia, principalmente debido a que los mundos deseaban unirse para obtener protección contra el Imperio Hutt.

Esta avalancha de peticiones de adhesión, en ocasiones de mundos enteramente habitados por alienígenas provocó un intenso debate en el gobierno y en la sociedad. Ese debate lo aprovecharon las Comunidades Asari para plantearles la idea de formar un gobierno unificado que aglutinase a todos estas comunidades y colonias que necesitaban protección.

Lo que buscaban las Asari con esta propuesta ha sido debatido a lo largo de los años, pero la idea aceptada comúnmente es que las Asari buscaban estabilizar una región importante del espacio, tanto para ganar un potencial aliado político como para aumentar el tráfico comercial.

Con la firma de la Constitución Galáctica se da forma a la actual República. Cada estado miembro (gobiernos de sistemas) envía a un representante (un Senador) al órgano legislativo central (el Senado). Los Senadores son embajadores de su mundo natal y los planetas miembros pueden mantener su propio gobierno y sociedad de acuerdo con las creencias, costumbres y tradiciones locales. Hay una gran variedad de diferentes tipos de gobiernos locales a lo largo del espectro político: desde monarquías hasta repúblicas pasando por comunidades tipo colmena. En algunos sistemas, el Senador es elegido (mediante elecciones) para ese puesto; en otros, el gobierno local designa al Senador.

Cuando el poder y la influencia de la República se extendieron, muchas áreas nuevas de la galaxia se incorporaron a la República. La organización más común para estos territorios nuevos era agrupar las regiones en sectores de aproximadamente 50 mundos habitados. Cada sector estaba representado por una delegación Senatorial. Cuando el número de sectores se hizo muy grande, los sectores fueron organizados aproximadamente en miles de regiones, cada una representada por una delegación en el Senado. El Senado sirvió como órgano gubernamental para la República de Sistemas. Pronto, a partir de entonces, el Senado—y por tanto la sede del gobierno—fue establecida en el planeta Coruscant.

coruscant

El Senado es un enorme edificio que contenía muchas plataformas flotantes, cada una alberga varios Senadores. Cada plataforma en el Senado representa un Sector de la Galaxia, con un Senador por cada planeta en ese Sector. Algunas plataformas solo representan a un único mundo, otras a las poderosas corporaciones y gremios tales como la Federación de Comercio. Junto con los Senadores, los líderes de cada planeta afiliado también tienen el derecho a voto en el Senado y a presentar proyectos legislativos.

Los miembros del Senado eligen un Canciller Supremo de entre sus filas que servirá como presidente del gobierno de la República (y por defecto, jefe de estado) y jefe diplomático. El Senado contempla reglas parlamentarias tales como la Moción de Censura.

Los Senadores tienen un voto para todas las materias, tanto de procedimiento como de contenido. El Canciller es elegido desde dentro del Senado. La asamblea se divide rotativamente en comités, cada cual especializado en campos específicos y administración gubernamental y son responsables de la creación de la legislación para ser revisada por toda la asamblea.

Aunque la legislación aprobada por la República vincula a todos los mundos afiliados, la mayoría de la legislación del día a día acatada por los ciudadanos de la República es redactada a nivel planetario, sectorial o regional. Por tanto, las principales funciones del Senado son mediar entre las disputas entre los miembros, proporcionar defensa común y regular el comercio entre sistemas.

El gran fallo de la República, es su carencia de una organización formal. Muchas de sus operaciones están basadas en convenciones constitucionales no vinculantes, las cuales suelen ser ignoradas y socavadas por políticos corruptos y ávidos de poder. Los gobiernos de Coalición son comunes, con especial interés en definir la agenda legislativa. El Senado, en los últimos tiempos, estaba tan incapacitado que las grandes corporaciones podían esencialmente hacer lo que quisieran. Otro gran fallo es la falta de poder del Canciller Supremo como poder ejecutivo, estando este casi exclusivamente en el Senado, ya que en los períodos de crisis y de corrupción no podía controlar eficazmente los individualismos e intereses personales de los senadores.

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Estos años de decadencia de la República fueron un periodo de corrupción y de gran injusticia social. El Senado se dividió entre aquellos que genuinamente deseaban mantener los valores e ideales de la República y aquellos que deseaban promover sus propias metas. Este fue el caldo de cultivo donde creció la idea de la secesión por parte de un grupo de sectores, habitados principalmente por humanos.

Apoyados por una parte importante de los oficiales militares de la armada, varios sectores denunciaron públicamente la corrupción de la República y su intención de abandonarla y constituir una nueva federación.

Esta declaración fue todo un mazazo para la República, que vio como de repente un tercio de su territorio se declaraba en rebeldía, y la mitad de sus fuerzas armadas desertaban. Ante una crisis sin precedentes, y casi sin opciones, el Senado aprobó una serie de leyes de emergencia presentadas por la joven senadora Shamash. Con estas leyes, y tras ser nombrada Canciller, reorganizó las fuerzas armadas y aseguró el apoyo de sus vecinos, para frenar el avance de las fuerzas separatistas  que amenazaban con conquistar el resto de la República.

Tras duros combates, se establecieron rondas de conversación con los separatistas, que dieron como fruto el cese de las hostilidades y el reconocimiento de las fuerzas rebeldes como un estado independiente, el Imperio.

Actualmente la República se encuentra en un estado de continuas reformas, impulsadas por la mano férrea de la Canciller. Si consigue erradicar la corrupción endémica de la República es algo que aún está por ver.

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