El primer elemental de fuego fue invocado por Ransant Álvaro. Lamentablemente, las llamas envolvieron a  su laboratorio, quemándolo – junto con los demás edificios de su manzana – hasta reducirlo a cenizas.

— Tarvix Sandoval, “Orígenes de Arcanos Mágicos”

Los hechiceros competentes en el Arte pueden crear puertas de entrada a dimensiones gobernadas por los cuatro elementos y obligar a las criaturas que allí residen a servirles. Herbert Stammelford, uno de los miembros del primer Conclave, tenía un d’á, un genio de la tierra, a su entera disposición. A las órdenes del mago, movió una montaña que bloqueaba la vista desde una ventana. Los brujos contemporáneos son sólo una pálida sombra de los viejos maestros, pero todavía pueden hacer mucho. Los más proficientes entre ellos pueden convocar elementales de fuego, guardianes y defensores perfectamente obedientes.

Un elemento del fuego, al igual que las criaturas post-conjunción, proviene de otra realidad, y nuestro mundo es ajeno a ella. Según los filósofos, no tienen emociones o pensamientos propios. Totalmente controlado por la magia, obedecen obedientemente las órdenes del hechicero. Si su amo es un fumador apasionado, el elemental le encenderá la pipa, y si es amenazado, el elemental incinerará a sus enemigos.

Aunque es vulnerable a las armas de plata, ponerse al alcance de una espada es peligroso debido al calor similar al horno que emanan.

El fuego es el más destructivo de los elementos, por lo que la letalidad agresiva de la criatura que encarna su esencia no debe sorprendernos. Los elementales del fuego se invocan mediante complicados rituales mágicos para un propósito: la destrucción. Y lo persiguen con determinación asesina.

Elemental de fuego

Atributos: Agilidad d12+1, Astucia d4, Espíritu d6, Fuerza d8, Vigor d8

Carisma: – ; Paso: 10; Parada: 7; Dureza: 8

Habilidades: Intimidar d8, Notar d10, Pelear d10, Trepar d8

Capacidades especiales

  • Chorro de llamas: Los elementales de fuego pueden proyectar una ardiente llamarada, empleando una plantilla de cono. Los personajes afectados deben superar con su Agilidad una tirada opuesta contra la habilidad de Disparar del elemental, o sufren 2d10 de daño y deben comprobar si prenden en llamas
  • Elemental: No sufre daño adicional de ataques apuntados; Impávido; inmune a las enfermedades y venenos
  • Invulnerabilidad: Fuego
  • Tamaño +2: Tres metros de altura, Dureza +2
  • Toque ardiente: Daño FUE+d6; puede prender en llamas a los blancos
  • Vulnerabilidad (plata): Las armas de plata les provocan doble daño

 

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