La gente dice que las brujas del agua son las mujeres de los sumergidos. Si eso fuera cierto, explicaría por qué son unas putas tan irascibles.

— Shemhel de Dregsdon

Algunas historias nos hablan de brujas del agua y chochas del pantano que se hacen pasar por ancianas perdidas para atraer a los viajeros hasta las chozas desvencijadas que se construyen en los humedales. De ser verdad, solo un ciego o un hombre cegado por la bebida podrían tomar el fango rancio y la carroña putrefacta del cubil de una de ellas por una casita acogedora, y a la espantosa bruja por una abuelita inocente. Su cuerpo arrugado y verrugoso casi llega a los os metros de alto, es de color rosáceo y apesta a lodo y a pescado. Completan el singular retrato unas protuberancias óseas en los palmos de largo que salen de su espalda, un cabello como una maraña de algas y unas garras que ya quisiera para sí un hombre lobo.

Las brujas del agua, habitan cerca de corrientes poco profundas, ríos y humedales. Son grandes nadadoras, incluso a través del lodo con una agilidad asombrosa, emergiendo junto a sus víctimas para atacarlas con sus afiladas garras. También son capaces de formar con este barro bolas, con las que pueden cegar temporalmente a sus enemigos. Las brujas son particularmente activas y peligrosas durante las tormentas.

En las leyendas se cuenta que las hadas del agua son náyades que se enamoraron de los hombres mortales, y así perdieron su eterna juventud. No es algo que suceda a menudo, porque las ninfas del agua son criaturas inconstantes que rara vez tienen ninguna preocupación por los jóvenes que seducen. Verdaderamente se sienten por un hombre y entonces, de acuerdo con las antiguas leyes místicas de su pueblo, ella se somete al flujo del tiempo, porque es un ser mágico, no puede morir, pero sí envejece, crece más y más. Más decrépita hasta que finalmente se convierte en una bruja de agua, y luego, en las noches de luna, llega a la orilla del lago y llora por su juventud perdida. Aunque su cuerpo es macilento y antiguo, todavía le gusta bailar desnuda a la luz de la luna y hacer propuestas inmorales a cualquier joven que pase.

Bruja del agua

Atributos: Agilidad d10, Astucia d6, Espíritu d6, Fuerza d12, Vigor d12

Carisma: -; Paso: 6; Parada: 5; Dureza: 9 (1)

Habilidades: Disparar d6, Nadar d12+1, Notar d10, Pelear d6, Sigilo d10

Capacidades especiales

  • Anfibio: Paso nadando de 12, y no puede ahogarse, pero también puede respirar aire y sobrevivir indefinidamente fuera del agua
  • Armadura +1: Piel gruesa y verrugosa
  • Bolas de barro: Disparar; Alcance 1/3/6; 2d4; puede cegar con un incremento
  • Garras: Daño FUE+d6
  • Visión en la Penumbra: Una bruja del agua ignora las penalizaciones a la visibilidad por penumbras y oscuridad, pudiendo ver con normalidad excepto en
    condiciones de oscuridad completa
  • Vulnerabilidad (fuego): El fuego provoca doble daño en las brujas de agua
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